La Revolución de Mayo: Juntas, Guerras e Independencia en el Río de la Plata
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La Revolución de Mayo y la formación de las primeras juntas
Ahora hay una nueva junta en Buenos Aires, pero esta decisión de formar una nueva junta y de sacar al virrey de la junta fue de Buenos Aires, pero no todo el virreinato estaba de acuerdo.
Esto generó una guerra. Paraguay y Montevideo se perjudicaron mucho con la dependencia del puerto de Buenos Aires, que era el único con el puerto habilitado. Al no aceptarse este punto, Asunción formó una junta propia. En Montevideo estaba una flota naval de España. La Banda Oriental (donde se encontraba Montevideo) se separó del virreinato. Tampoco el Alto Perú aceptaba esta junta. A la larga, estos tres territorios terminaron perdiendo, pero en el interior del virreinato de Buenos Aires sí aceptaron la junta, porque Buenos Aires mostró su poder militar. En Perú y en Montevideo había ejércitos realistas, y la principal tarea del gobierno sería luchar para lograr la independencia, con los milicianos como principales combatientes. Paraguay se separa.
Banda Oriental
Los españoles dominaban todo el territorio de la Banda Oriental. Buenos Aires mandó una flota naval, pero los españoles no los dejaron acercarse. Dentro de la Banda Oriental había gente en el campo descontenta con el gobierno realista de Montevideo. El 26 de febrero de 1811, los artiguistas se levantaron contra los españoles de Montevideo. Mientras tanto, los porteños organizaron un ejército para derrotar a los realistas. Triunfaron los porteños y obligaron a los realistas a encerrarse en Montevideo, sitiando la ciudad.
Los portugueses convencieron a la expedición de Buenos Aires y a los realistas de firmar un armisticio para ellos. Los artiguistas se ofendieron porque debían haber sido derrotados. Esto fue considerado una traición a Buenos Aires. Los artiguistas abandonaron la Banda Oriental, dirigidos por Artigas, y pasaron a estar en contra de Buenos Aires y de los realistas.
Cuando Buenos Aires volvió a atacar Montevideo, Artigas se negó a sumarse al ejército. Cuando se reunió la Asamblea General Constituyente de 1813, los diputados de Artigas no fueron aceptados. El enfrentamiento entre Montevideo y Buenos Aires duró cuatro años. Después de la batalla de San Lorenzo y del ataque final, en 1813, al mando de Guillermo Brown, Montevideo se rindió en 1814. Mientras tanto, Artigas se unió con las provincias de Entre Ríos, Corrientes y Santa Fe, llamándose Pueblos Libres. En 1815, los artiguistas derrotaron a los porteños.
Alto Perú
Se envió una expedición al Alto Perú. No se sabía qué iba a pasar. Se realizaron expediciones, y hasta Salta y Jujuy aceptaban la junta, pero al llegar al Alto Perú surgió un problema: los criollos del Alto Perú no estaban seguros de subordinarse a la Junta de Buenos Aires. Hubo muchas derrotas y triunfos constantes entre revolucionarios y realistas, con avances y retrocesos.
Belgrano se hizo cargo del Ejército del Norte en 1812, un ejército devastado. Belgrano se dio cuenta de que no podía hacerle frente al ejército realista, por lo que se retiró dejando despoblada Jujuy, lo que dejó al ejército realista sin recursos. Si bien Belgrano volvió y triunfó, los realistas se reorganizaron y lo derrotaron. Siguieron habiendo idas y vueltas.
A principios de 1814, Belgrano fue reemplazado por San Martín. San Martín se dio cuenta de que llegar a Lima por el norte era imposible, por lo que se organizó en Mendoza, fue nombrado gobernador y luego atacó por Chile. El Ejército del Norte quedó en manos de Rondeau, y los realistas lo derrotaron, aunque no por completo, en la batalla de Sipe Sipe.
Saavedristas y morenistas
Cuando se formó la Primera Junta en 1810, fue una decisión de Buenos Aires. La primera tarea de esta junta era legitimar el gobierno, lograr que las demás provincias la aceptaran, o de lo contrario no podría sostenerse. La junta enviaría expediciones a las provincias para informar que existía una junta, que esta gobernaría en ausencia del rey, ya que había un ejército español en el Alto Perú y en Montevideo que podía venirse encima. Por último, invitarían a los diputados del interior a venir a Buenos Aires.
Surgió entonces un conflicto entre Moreno, presidente de la Primera Junta, y Saavedra, uno de los secretarios. Existían dos posturas. Moreno seguía las ideas de la Ilustración y pretendía una república con división de poderes y democrática, donde los representantes fueran elegidos por voto popular. Quería reunir a todos los diputados del interior en un congreso para decidir la organización económica y política del nuevo país. Para Moreno, la junta era provisional, y buscaba radicalizar la revolución: cortar todas las relaciones con España y dejar de gobernar en nombre del rey.
Saavedra tenía un pensamiento más moderado, era partidario de mantener lazos con España y quería que los diputados del interior se sumaran a la junta. Logró el apoyo de los diputados y se formó la Junta Grande. Moreno murió en una misión diplomática a Londres.
Primer y Segundo Triunvirato
Los españoles seguían resistiéndose a aceptar la junta, y se hizo necesario un gobierno más eficaz, ya que la Junta Grande estaba formada por muchas personas y tardaba mucho en tomar decisiones. Por ello se formó el Primer Triunvirato, integrado por Zapiola (en reemplazo de Zarreta), Chiclana y Paso. La primera medida fue reemplazar las milicias por un ejército profesional, con criollos formados en España, como San Martín y Alvear.
Por presión de la Liga Patriótica (morenistas) y de la Logia Lautaro (sociedad secreta en la que participaban muchos militares criollos, como San Martín y Alvear, que planteaban un gobierno más decidido y el fortalecimiento de la revolución), se criticó la posición moderada y el poco éxito en la guerra, y se forzó la renuncia. Se formó el Segundo Triunvirato, integrado por Paso, Rodríguez Peña y Álvarez Jonte. Este convocó a una Asamblea General Constituyente en 1813 con dos objetivos: lograr la independencia y firmar una constitución. No se logró ninguno de los dos, pero se eligieron símbolos patrios (himno y escudo), se crearon las primeras monedas, se abolieron los títulos de nobleza y la tortura, se decretó la libertad de vientre y se puso fin a la explotación indígena.
El Directorio
En 1814, Napoleón fue derrotado y Fernando VII volvió al trono, quedando en condiciones de enviar tropas para recuperar sus territorios. Se hizo necesario un gobierno de una sola persona que tomara decisiones rápidas, y así se creó el Directorio (Directorio Supremo de las Provincias del Río de la Plata).
Ante la amenaza española surgieron dos posturas: la de Alvear, que pedía ayuda a Inglaterra, y la de San Martín, que proponía atacar el centro de operaciones realistas en Perú, después de expulsarlos de Chile. Se impuso la postura de San Martín.