Funcionalismo vs. Paradigma del Conflicto: Durkheim y Marx en la Sociología

Classified in Spanish

Written on in English with a size of 5.67 KB

El paradigma funcionalista de Émile Durkheim sostiene que toda sociedad actúa como un todo orgánico. Su objetivo se centró en comprender y explicar el funcionamiento de la sociedad mediante el método científico. Como ejemplo, Durkheim estudió la categoría de personas que se suicidan y recogió datos estadísticos sobre este fenómeno.

El funcionalismo es un paradigma teórico según el cual la sociedad es un sistema complejo cuyas partes encajan entre sí, produciendo el equilibrio y la estabilidad social. Para el funcionalismo, nuestras vidas están orientadas según la dirección que marcan ciertas estructuras sociales: las relaciones familiares, las conductas que seguimos cuando nos encontramos en la calle o los comportamientos de los profesores en clase. Estas acciones implican comportamientos que no son aleatorios, sino estables y predecibles.

El funcionalismo entiende las estructuras sociales en términos de las funciones que cumplen, es decir, del papel que desempeña cada uno de sus elementos. Herbert Spencer estudió el cuerpo humano y la sociedad, y encontró fuertes paralelismos entre ambos: las partes son interdependientes y garantizan el funcionamiento del conjunto. Lo que mantiene unida a la sociedad es, precisamente, la interdependencia.

El paradigma estructural funcionalista busca identificar las estructuras que componen una sociedad y las funciones que cumplen. Talcott Parsons, máximo representante de este paradigma, concebía a la sociedad como un sistema que tiende al equilibrio y a la supervivencia. Se propuso identificar las tareas o requisitos básicos que todas las sociedades deben satisfacer para sobrevivir.

La sociedad como organismo complejo

El funcionalismo define la sociedad como algo más que la suma de sus partes: existe como un organismo complejo que tiene sus raíces en nuestra vida colectiva. Una vez creada por las personas, la sociedad les exige obediencia. Este paradigma ofrece una visión de la sociedad como un todo comprensible, ordenado y estable, y los sociólogos combinan esta visión con métodos científicos.

Tipos de solidaridad según Durkheim

Durkheim distinguió dos tipos de relaciones entre las personas:

  • Solidaridad mecánica: basada en el afecto y en lazos íntimos, propia de las sociedades tradicionales.
  • Solidaridad orgánica: basada en relaciones no afectivas, sino en la interdependencia de las funciones que cada persona desempeña.

Las sociedades cambian cuando aumenta la división del trabajo y se producen mejoras tecnológicas.

Críticas al funcionalismo

El funcionalismo ha sido criticado porque no contempla el conflicto, la desigualdad y las tensiones sociales, lo que lleva a infravalorarlos.

El paradigma del conflicto: Karl Marx

Marx analiza la sociedad desde el paradigma del conflicto, centrándose en la desigualdad, el conflicto y el cambio social. La revolución industrial fue determinante para que Marx desarrollara esta perspectiva.

Según Marx, la sociedad funciona a través de dos niveles:

  • Superestructura: contiene el poder político, las ideologías, la educación y las normas.
  • Infraestructura: contiene el dinero, lo material, el trabajo y la economía. Es la que condiciona a la superestructura.

En la revolución industrial existían dos clases sociales: los empresarios burgueses, que poseían los medios de producción (máquinas, dinero y materias primas), y el proletariado, que vendía su fuerza de trabajo a cambio de un salario.

Las ideas principales de Marx se basan en dos tipos de relaciones dentro de las fábricas:

  • Relaciones de producción: el trabajo técnico y el funcionamiento de las máquinas.
  • Relaciones sociales: entre los individuos, que dieron lugar a la formación de sindicatos, derechos y huelgas.

El paradigma del conflicto no trata de explicar el equilibrio, sino los conflictos sociales que son consecuencia de la desigualdad social. Explora las causas y los efectos de las desigualdades económicas. Las estructuras sociales no hacen que las sociedades funcionen como un todo orgánico o armonioso; lo que hacen es perpetuar una distribución desigual de los recursos económicos y políticos entre la población. Este paradigma también resalta las relaciones de dominación entre países, y muchos sociólogos que lo trabajan tienen como objetivo reducir las desigualdades sociales.

Alienación y materialismo dialéctico

Marx desarrolló el concepto de alienación: los seres humanos, antes de gobernar su propia vida, se sienten gobernados por fuerzas ajenas a ellos, fuerzas que no controlan y a las que se someten. La fuerza de producción es el trabajo, mientras que las fuerzas productivas son las máquinas y la materia prima.

El materialismo dialéctico explica el enfrentamiento por el dinero entre las clases sociales: nobles y campesinos se enfrentaron, de lo que surgió la burguesía, y esta se enfrentó después con el proletariado. La burguesía tenía el dinero y las fábricas; el proletariado, solo el trabajo.

Marx no quería que persistieran la alienación ni la burguesía. Buscaba que el proletariado se alzara contra ella y alcanzara el socialismo. Para ello, el proletariado debía instaurar primero una dictadura.

Críticas al paradigma del conflicto

Se critica que, al destacar la desigualdad, deja de lado valores como la interdependencia entre las personas y las organizaciones, que favorecen el equilibrio y la paz social. Otra crítica señala que su visión es de carácter macro.

Related entries: