Unión Dinástica de los Reyes Católicos: Inicio de la Edad Moderna
Unión dinástica
El reinado de los Reyes Católicos ha sido considerado como el punto de partida de la Edad Moderna en España. Sin embargo, la unión entre Isabel de Castilla y Fernando de Aragón fue de tipo matrimonial. Ambos reinos tenían los mismos monarcas, pero conservando sus peculiaridades medievales. También era evidente el predominio de Castilla por extensión y población.
En 1475 se produce la unión dinástica de las Coronas de Castilla y Aragón mediante la Concordia de Segovia, acuerdo por el que cada reino mantenía sus leyes, instituciones y fronteras. Esta unión contribuyó a la creación de la denominada Monarquía Hispánica. Castilla, por su mayor tamaño, población y poder económico, era hegemónica dentro de la Monarquía Hispánica.
Características del nuevo Estado
Los Reyes Católicos se marcaron el objetivo de transformar una monarquía de carácter feudal en una monarquía moderna y autoritaria. Para ello iniciaron una reorganización del Estado adoptando una serie de medidas para reforzar la autoridad de la monarquía. Estas medidas fueron:
- Se limitó el poder de la nobleza. En lo que se refiere a la Iglesia, los reyes lograron del papa la ampliación del patronato real en la provisión de cargos. Esto les permitió controlar indirectamente todos los señoríos eclesiásticos al colocar personas leales a los monarcas.
- Se creó un ejército permanente. Así se crearon las tropas a sueldo, lo que permitió eliminar la dependencia que los monarcas tenían de las tropas de la nobleza.
- Las Cortes mantuvieron su estructura medieval.
- Los Consejos fueron el instrumento esencial del gobierno, de carácter puramente consultivo. El Real Consejo de Castilla llegó incluso a invadir funciones legislativas de las Cortes castellanas.
- La religión como nexo de la unidad territorial. La religión contribuyó a hacer de la fe cristiana el elemento común de la península. Comenzó así una dura política contra las dos minorías religiosas: judíos y musulmanes. Se decretó la expulsión de los judíos o su conversión forzosa. Para vigilar a los supuestos falsos conversos se estableció la Inquisición o Tribunal del Santo Oficio en 1478. La Inquisición estaba bajo la autoridad directa de los reyes, que la utilizaron como instrumento de su política autoritaria.
Conclusión
En suma, el reinado de los Reyes Católicos, desde un punto de vista político, representa una monarquía autoritaria, como etapa de transición a la monarquía absoluta característica de la Edad Moderna.