El Renacimiento en España: Humanismo, Poesía y Garcilaso
1. El Renacimiento
1. El Renacimiento es un movimiento cultural que se origina en Italia en el siglo XIV y se extiende por Europa occidental hasta alcanzar su plenitud en el siglo XVI.
La literatura y el arte renacentistas están marcados por el influjo de un movimiento intelectual (el humanismo), una nueva mentalidad (el antropocentrismo) y una doctrina filosófica (el neoplatonismo).
1.1 El humanismo
Fue un movimiento intelectual que se definió a partir de dos principios fundamentales.
El humanismo se vio favorecido por factores como la invención de la imprenta a mediados del siglo XV o la llegada a Europa de eruditos griegos desde Constantinopla.
1.2 El antropocentrismo
El Renacimiento trajo una nueva mentalidad basada en la reivindicación de la dignidad del ser humano y del lugar central que este ocupa en el cosmos. El ser humano es dueño de su propio destino y tiene la capacidad para conocer y dominar el mundo.
El desarrollo de la ciencia
El interés por la naturaleza y la confianza en el ser humano se tradujeron en un importante impulso de la ciencia (astronomía, medicina, cartografía...). Leonardo da Vinci es de esta época.
El despertar de la conciencia individual
El Renacimiento descubrió el yo como protagonista de una vida propia, que se caracteriza por un mundo interior y una visión de la realidad singulares.
El auge de la burguesía
Surge un nuevo grupo social: la burguesía, cuyos miembros son personas libres dedicadas al comercio, la banca o alguna profesión. El desarrollo de una rica burguesía fue un factor decisivo en el desarrollo del Renacimiento.
1.3 El neoplatonismo
Los autores reflejan el mundo ideal y no el material. La belleza terrenal es proyección de la belleza divina. El amor a la belleza de la mujer es un acercamiento a la divinidad. El amor no es un impulso pecaminoso, sino un sentimiento ennoblecedor.
2. El Renacimiento en España
Los inicios del Renacimiento en España se sitúan bajo la monarquía de los Reyes Católicos y se desarrolló durante los reinados de Carlos I y Felipe II. Presenta rasgos singulares:
- No se produce un auge de la burguesía; el objetivo de los ricos es su integración en la nobleza.
- Sociedad obsesionada con la limpieza de sangre (antepasados judíos o musulmanes).
Innovaciones formales
El Renacimiento supone una renovación métrica. Se introduce el verso endecasílabo y heptasílabo, con rima consonante. Las estrofas más frecuentes son las de versos endecasílabos (terceto, cuarteto, octava real) y las de versos endecasílabos y heptasílabos (lira, silva).
Los subgéneros más utilizados son:
- Elegía: lamentación por la pérdida de un ser querido.
- Epístola: comunicación de algún acontecimiento en forma de carta.
- Oda: composición de tono elevado en la que el autor expone su opinión sobre diversos temas: sagrado, heroico, filosófico...
- Égloga: el autor expresa sus sentimientos por medio del diálogo, generalmente entre pastores, en un paisaje idealizado.
Aparecen dos composiciones características del Renacimiento: el soneto y la canción.
Temas
Los temas principales son el amor, la naturaleza y la mitología. La belleza de la amada se describe mediante tópicos (rubia, ojos claros, piel blanca...), como la descriptio puellae.
- El sentimiento amoroso es omnipotente y se expresa en consonancia con una naturaleza idealizada y por medio de referencias mitológicas.
- El tema amoroso está vinculado a tópicos como el paso del tiempo y la necesidad de aprovechar el presente (carpe diem).
3. Garcilaso de la Vega
Su obra supone la revolución poética más importante de la historia de la literatura española.
3.1 Los sonetos
El yo poético se identifica con personajes mitológicos. Se exploran los distintos matices de la experiencia amorosa: el dolor que produce la ausencia de la amada, la voluntad de reencontrarse con ella y los celos.
Garcilaso explica el proceso de enamoramiento y la naturaleza del amor. El amor se concibe como una comunicación entre las almas que se lleva a cabo por medio de unos espíritus vivos y encendidos que van desde los ojos de la amada hasta los del enamorado. De este modo, la amada escribe o dibuja su rostro en el alma del amante, que desde entonces consagra su vida al amor porque en él encuentra el sentido de su existencia.
3.2 Las églogas
Una égloga es una composición protagonizada por pastores que dialogan en el marco de una naturaleza idealizada, donde expresan sus quejas por un amor no correspondido o por la muerte de la amada.
Égloga I
Escrita en estancias de catorce versos, se organiza en dos partes enmarcadas por la descripción de la aurora y el crepúsculo. En la primera parte, el pastor Salicio, rechazado por Galatea, expresa su dolor en una serie de doce estrofas rematadas por el verso «salid sin duelo, lágrimas, corriendo». En la segunda parte, Nemoroso se lamenta de la muerte de su amada Elisa.
La obra reúne las dos secciones características de los cancioneros petrarquistas. Garcilaso se desdobla en dos personajes que encarnan las dos causas del sufrimiento amoroso: el desamor y la pérdida.
Égloga II
La Égloga II alterna tercetos encadenados, estancias y endecasílabos con rima interna, y es la más extensa y compleja de las tres. En ella reaparecen Salicio y Nemoroso, a los que se une el pastor Albanio, que experimenta una desaforada pasión erótica por Camila. Rechazado por esta, enloquece al mirarse en las aguas de una fuente y no reconoce su imagen.
Nemoroso realiza entonces una apología de la casa de Alba y del gran duque Fernando Álvarez de Toledo, amigo y compañero de armas de Garcilaso. La vida militar, el honor y el sentimiento del deber parecen ofrecerse como un remedio a los desvaríos de Albanio.
Égloga III
Formada por cuarenta y siete octavas reales, está protagonizada por las ninfas del río Tajo, que tejen cuatro tapices en los que se cuentan historias de amores desgraciados, entre ellos el de Elisa y Nemoroso, consumando así el proceso de automitificación del autor. Al final del poema intervienen los pastores Tirreno y Alcino, quienes expresan sus amores.