Prehistoria: Etapas y evolución de la humanidad
La prehistoria y la evolución de la humanidad
La prehistoria es la primera etapa de la historia de la humanidad y la de mayor duración. Su estudio se realiza a partir de los yacimientos arqueológicos y de los restos materiales que dejaron los primeros grupos humanos.
División de la prehistoria
La prehistoria se divide en varias etapas:
- Paleolítico (desde hace unos 2,5 millones de años hasta el 8000 a. C.)
- Mesolítico (del 8000 a. C. al 4000 a. C.)
- Neolítico (desde el 4000 a. C. hasta la Edad de los Metales)
- Edad de los Metales (desde el 3000 a. C. aproximadamente)
Paleolítico
El Paleolítico se divide a su vez en Paleolítico inferior, medio y superior. Los primeros grupos humanos comenzaron a tallar la piedra, a utilizar fragmentos de hueso y cuerno como herramientas y aprendieron a producir y controlar el fuego.
Durante el Paleolítico superior (desde el 35 000 a. C. hasta el 8000 a. C.), los seres humanos desarrollaron herramientas más complejas y variadas, así como expresiones artísticas, como la pintura y el grabado en cuevas.
Mesolítico
El Mesolítico supuso una transición en la que las sociedades humanas experimentaron cambios importantes en su forma de vida y en sus herramientas.
Neolítico
La Revolución Neolítica transformó profundamente a las sociedades humanas. Se desarrollaron la agricultura y la ganadería, lo que permitió el sedentarismo, la creación de poblados y una organización social más compleja.
Edad de los Metales
La Edad de los Metales supuso la sustitución progresiva de las herramientas de piedra por las de metal, lo que tuvo un impacto fundamental en la economía, la sociedad y la organización del trabajo, con una mayor especialización laboral.
El fin de la prehistoria
La prehistoria terminó con la aparición de la escritura, que marcó el inicio de la historia.
Origen de la humanidad
El ser humano actual es el resultado de un largo proceso de hominización, que comenzó con los primates. Los primeros homínidos aprendieron a caminar erguidos, lo que supuso cambios en la cabeza, la columna vertebral, la pelvis y la laringe, lo que permitió el desarrollo del lenguaje.
La prehistoria en la península ibérica
Los primeros pobladores llegaron a la península ibérica desde África, y los restos más antiguos se encontraron en Atapuerca, en Burgos. Destacan el arte rupestre del Paleolítico superior en la cornisa cantábrica y el arte levantino, así como yacimientos como Manzanares, en Madrid.
La cultura campaniforme y Cogotas
En la Edad del Bronce, las comunidades sociales y la cultura se diversificaron. Destacan la cerámica campaniforme y la cultura de Cogotas, representativas de los pueblos que habitaron la meseta y otras regiones de la península.