Política Agraria en España: Del Siglo XIX a la PAC
Política agraria en España y su evolución
Al pasar a formar parte de la Unión Europea (UE) y de la Política Agrícola Común (PAC), la política agraria en España experimentó grandes transformaciones.
Evolución histórica desde el siglo XIX
Desde el siglo XIX, la política agraria y la adopción de un nuevo sistema de propiedad de la tierra se trataron de modificar mediante diversas etapas:
- Leyes desamortizadoras del siglo XIX.
- Reforma Agraria durante la Segunda República.
- Política de colonización, extensión del regadío y concentración parcelaria durante el franquismo.
El inadecuado tamaño de la propiedad de la tierra se abordó mediante dos vías principales:
- Concentración parcelaria: Actualmente transferida a las comunidades autónomas (CCAA). Pretende disminuir el minifundio, concediendo la propiedad en una sola parcela a cada propietario y dotando a las fincas de acceso a vías de comunicación. Como consecuencia, ha disminuido el número de parcelas, haciéndolas más grandes y regulares, reduciendo los linderos y creando una nueva red de caminos.
- Legislación sobre grandes fincas: Afectaba a aquellas explotaciones que se encontraban totalmente infrautilizadas o deficientemente explotadas.
- Proteccionismo comercial: Suponía el establecimiento de aranceles a los productos agrarios procedentes del exterior para evitar la competencia con los productos nacionales.
Integración en la PAC y mercado comunitario
España se integró plenamente en el mercado interior comunitario mediante las Organizaciones Comunes de Mercado (OCM) para los productos más representativos, estableciéndose precios máximos y mínimos para cada uno de ellos.
Con la entrada en la UE, los intercambios se liberalizaron y España adoptó el principio de preferencia comunitaria, así como un arancel exterior común frente a todos los productos procedentes de terceros países. España ha sacado provecho de esta situación, aumentando y modernizando la productividad, la calidad y la competitividad. Asimismo, ha contado con los fondos estructurales europeos (como el FEOGA), con los que se han mejorado notablemente las infraestructuras y los equipamientos agrarios.
Problemas agrarios y reformas de la PAC
España se ha visto afectada por los problemas estructurales de la actividad agraria comunitaria y ha asumido las reformas de la PAC aprobadas para combatirlos. Entre las principales medidas destacan:
- Precios elevados en relación con los del mercado mundial: la PAC ha respondido disminuyendo los precios de garantía.
- Excedentes agrícolas y ganaderos: se combaten mediante el establecimiento de cuotas de producción.
- Subvención única: la PAC ha implementado un pago único por explotación desacoplado, independiente del volumen de producción.
- Deterioro del medio ambiente: provocado por la intensificación de las explotaciones y el uso de productos químicos. Se intenta frenar fomentando la extensificación y la agricultura ecológica.
- Despoblamiento rural: ante el riesgo de desaparición de paisajes agrarios tradicionales, se aplican fondos de desarrollo rural orientados a mejorar las infraestructuras y las explotaciones.
Impacto regional de la PAC en España
Por regiones, las consecuencias de la PAC han sido diversas:
- Problemáticas: En aquellas zonas con producciones tradicionalmente excedentarias en la UE y poco competitivas respecto a otros países miembros, como sucede en la cornisa cantábrica.
- Positivas: En Andalucía y el litoral mediterráneo, que han encontrado un amplio mercado para sus productos hortofrutícolas.
- Ceuta y Melilla: En estas ciudades autónomas no se aplica la PAC, dado que no existe producción agraria relevante.