Luces de Bohemia: Realidad Política, Social y Modernismo

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Luces de Bohemia y la realidad política y social

Luces de Bohemia y la realidad política y social: la obra acumula hechos y referencias históricas en un confuso anacronismo, lo cual nos impide ubicar la acción teatral en un tiempo histórico concreto. La alusión a las últimas colonias españolas (1898), la mención a la Semana Trágica de Barcelona (1909), los comentarios sobre la Revolución rusa (1917), la coexistencia de modernistas y ultraístas o el hecho de que Rubén Darío, que muere en 1916, sobreviva a Benito Pérez Galdós, que fallece en 1920, serían sucesos temporalmente anacrónicos que servirían a Valle-Inclán para producir el efecto deformador que pretende.

Luces de Bohemia fue el primer esperpento valleinclanesco, publicado en 1920 en la revista España. Retrata el estado de degradación del sistema político nacido en 1875 con la Restauración, un sistema que duró más de cincuenta años y se caracterizaba por la alternancia de dos partidos mayoritarios, el liberal y el conservador. Se trataba de un régimen que acabó produciendo un sistema corrupto y caciquil, en el que el movimiento obrero no tuvo fácil la entrada y el fraude electoral era lo más frecuente.

Los bajos salarios provocaron episodios de violencia duramente reprimidos por la autoridad, como sucedió durante la Semana Trágica de Barcelona (1909). Los trabajadores se dividieron en dos polos ideológicos: el anarquismo de la CNT y el socialismo, simbolizado por las Casas del Pueblo del PSOE. En este contexto, los obreros recurrirán en ocasiones a la violencia para luchar por sus derechos. Esto aparece reflejado en Luces de Bohemia en el preso catalán y en los disturbios callejeros con los que se encuentran Max Estrella y don Latino.

Cataluña y Madrid vivirán en 1919 varias huelgas reprimidas, movilizaciones que también se trasladan al campo. La Revolución rusa de 1917 había dado a los trabajadores de todo el mundo un impulso para luchar por sus derechos. La patronal no solo inició la guerra sucia con el pistolerismo blanco para eliminar a dirigentes sindicales, sino que también creó sindicatos libres y asociaciones cívicas, como Acción Ciudadana, que empleaban la violencia armada contra los obreros y ayudaban a la policía en la represión de las manifestaciones.

En 1921 se aprueba la ley de fugas, que permitía a las fuerzas del orden fusilar directamente, sin juicio previo. Así muere el obrero anarquista, compañero de Max en prisión. Todo este ambiente de corrupción se refleja en el esperpento de Valle-Inclán en las alusiones a Maura, político conservador cuya impopularidad durante estos años era enorme, y a Alfonso XIII, rey de España hasta la proclamación de la Segunda República en 1931.

La conflictividad social no es la única referencia a la realidad en Luces de Bohemia; también encontramos menciones religiosas. Max clama por una religión nueva que debe regenerar España, por eso bautiza al preso catalán, que se llama Mateo. En síntesis, Luces de Bohemia manifiesta una profunda disconformidad con la época: nadie se libra de la crítica. Gobierno, empresarios, fuerzas del orden e incluso los obreros son retratados como una masa brutal, inculta e incapaz de producir la regeneración de la sociedad española.

Modernismo y 98 en Luces de Bohemia

Luces de Bohemia fue el primer esperpento valleinclanesco publicado en 1920 en la revista España, y constituye el adiós definitivo del autor a la estética modernista y a la bohemia heroica. A través de la identificación entre Max y el escritor romántico francés Víctor Hugo se da por finiquitada la bohemia antiburguesa. Tienen el mismo significado de despedida dos acontecimientos más: la presencia de la figura de Rubén Darío, con quien Max evoca el París de Verlaine, y, sobre todo, el hecho de ver al Marqués de Bradomín.

Ahora tenemos, por una parte, a un golfo buscavidas, don Latino, que poco o nada tiene de heroico, y, por otra, a una multitud de aficionados, niños de papá que juegan a ser poetas rebeldes y cuyo trabajo será olvidado; incluso el propio Max se contagia. Si la vida bohemia ya no es posible, tampoco lo es la estética modernista. Este descubrimiento lleva a Max a la proclamación de una nueva técnica, el esperpento, capaz de ofrecer una visión del mundo tanto más cierta cuanto más deformada.

El "ciego hiperbólico andaluz" se ha comparado con don Quijote, y ambos perciben, antes de morir, la sinrazón de su vida anterior. Además, hay una despedida de una forma de vida (la caballería andante y la bohemia) y de una estética de carácter evasivo (los libros de caballerías y el idealismo modernista).

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