Las Cortes de Cádiz y la Constitución de 1812: Origen del Liberalismo Español

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Las Cortes de Cádiz y la Constitución de 1812

En 1808, Francia vivía la revolución francesa y ese mismo año Napoleón se autoproclamó emperador. Este hecho tendría gran importancia para la historia de España. En España se produjo un levantamiento antifrancés nacional, una revolución y una guerra contra la invasión. La guerra fue nacional y popular, en defensa de su Dios, su patria y su rey.

Afrancesados y patriotas

Entre los afrancesados, que aceptaron las abdicaciones de Bayona y a José I (por cuestiones ideológicas), y los patriotas (que son la mayoría y no admitían los excesos ya cometidos), la Europa en la que España era el escenario, España, como nación, intentaba hacer un ensayo de régimen liberal (con la minoría ilustrada y sin apoyo popular) para evitar el vacío de poder. Esto se realizó mediante una revolución política: las juntas se fueron formando a nivel provincial y fueron tomando decisiones políticas. En el verano de 1808 se organizó una Junta Suprema Central que coordinaba a las demás. Esta se transformaría más tarde en el Consejo de Regencia en 1810, que convocó las Cortes de Cádiz y las realizó en esta ciudad porque estaba defendida por los ingleses y no dominada por los franceses.

Las Cortes de Cádiz

En Cádiz surgieron diversas posturas entre los diputados:

  • Los liberales, que representaban la revolución y pretendían eliminar el antiguo régimen (Argüelles, Torero, Muñoz).
  • Los conservadores, formados principalmente por el clero.
  • Los reformistas.

Las Cortes se formaron para elaborar una constitución y diseñar un nuevo modelo de Estado. Las Cortes de Cádiz redactaron numerosos decretos en defensa de la libertad, destinados a eliminar las trabas del antiguo régimen, como la desamortización, la abolición de los señoríos, la abolición de la Inquisición y la supresión de las diferencias jurídicas territoriales (abolición de fueros en Navarra y País Vasco). La situación de guerra impidió la efectiva aplicación de lo legislado en Cádiz, ya que muchos diputados no pudieron acudir a las Cortes y los suplentes eran, en su mayoría, de Cádiz. Todos los diputados se pusieron de acuerdo para representar a la nación, algo novedoso, ya que anteriormente se representaba a los estamentos.

La Constitución de 1812

Con la Constitución de 1812 se estableció un Estado liberal-burgués. Sus rasgos son los de ser progresista, lo que supone el asentamiento jurídico e histórico de los principios de la Revolución francesa, como la división de poderes, el mandato representativo y la soberanía nacional, adaptados a la situación peninsular del momento. De esta manera se conservaron varios rasgos tradicionales, como el Estado confesional y una constitución muy rígida, es decir, de difícil modificación. Fue la más extensa de la historia de España, ya que debía comenzar el Estado liberal desde cero. Fue una constitución modélica, tanto para España como para Europa en general. Todas las demás constituciones españolas posteriores están constituidas sobre esta primera, y en Europa, sobre todo en Italia, fue modelo liberal de otras constituciones, principalmente en los años 20.

Reinado de Fernando VII, liberalismo, absolutismo y proceso de independencia de las colonias americanas

En el año 1812, tras la gran derrota de Arapiles, Napoleón devuelve el trono a Fernando VII. El reinado de este, que duró hasta su muerte en 1833, se divide en tres etapas.

Primera etapa: regreso al absolutismo

Al llegar Fernando VII a España, los liberales le hicieron un recorrido para que llegara cuanto antes a Madrid y firmara la Constitución de 1812. Sin embargo, el rey se dio cuenta de que tenía apoyo suficiente para restaurar el absolutismo borbónico. Estos apoyos eran de los diputados, mediante el Manifiesto de los Persas, y de los militares. Este hecho lo llevó a firmar el Decreto de Valencia, por el cual anuló la Constitución y restauró el antiguo régimen. Todos los gobiernos de esta época fracasaron, ya que había que reconstruir un país devastado por la guerra. La oposición a este sistema se manifestó en la burguesía liberal, en las clases medias urbanas y en parte del campesinado. El coronel Rafael de Riego se sublevó en 1820 hasta que consiguió que Fernando VII se convirtiera en un monarca constitucional, comenzando la segunda etapa.

Segunda etapa: el Trienio Liberal

Mediante un decreto, Fernando VII transformó el Estado en liberal, restaurando la Constitución de 1812. Se pretendía acabar con el feudalismo del campo, liberalizar la industria y el comercio, modernizar la política y la administración. Se creó la Milicia Nacional, y los campesinos, que querían conservar la protección de los señores, no la apoyaron. Todo esto dio lugar a la división de los liberales en moderados y exaltados. Fernando VII hizo uso del derecho de veto que le proporcionaba la Constitución en numerosas ocasiones, hasta que en 1823 entraron en España los 100.000 Hijos de San Luis, enviados por la Santa Alianza, que repusieron a Fernando VII como monarca absolutista.

Tercera etapa: la Década Ominosa

Así comenzó la tercera etapa, la Década Ominosa. Una vez repuesto como monarca absolutista, Fernando VII aplicó una feroz represión contra los liberales. Tendría que ir acercándose a los burgueses moderados de Madrid, debido a los problemas económicos. De esta forma, este absolutismo tendría más apoyo en los sectores moderados que en la primera etapa. Tras la muerte de Fernando VII se abrieron grandes problemas por la sucesión al trono. La herencia debía ser para su hija Isabel, pero los conservadores querían que el nuevo monarca fuera Carlos María Isidro. El problema era que Fernando VII había derogado la Ley Sálica antes de morir.

Independencia de la América española

Durante el reinado de Fernando VII aparece otro problema: la independencia de América. Los criollos no querían continuar con el pacto colonial, ya que no tenían libertad de comercio. Estas ideas se extendieron por todos los territorios americanos, mientras estaban amenazados por Gran Bretaña. La derrota de Ayacucho fue el suceso que marcó el fin de la presencia española en América. Dos personajes importantes propiciaron la independencia americana: Simón Bolívar y José de San Martín.

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