La verdad sobre el caso Savolta: Novela histórica de Eduardo Mendoza
La verdad sobre el caso Savolta
La verdad sobre el caso Savolta es una novela de carácter existencial y de tipo histórico. El autor reivindica el placer de recuperar una historia algo olvidada, situada en la tendencia de la novela negra, y se centra en la figura de Javier Miranda, un espectador de los sucesos de 1917 y 1919 en Barcelona.
La obra recrea las tensiones sociales de la ciudad alrededor de una importante empresa industrial presidida por el primer aventurero, Lepprince, cuya entrada en el mundo de la narración se combina con una historia de amor. Así, la novela combina las pasiones y peripecias individuales con acontecimientos colectivos, dando lugar a una novela histórica de gran reflexión tanto social como política.
Un panorama completo de Barcelona
En la novela encontramos un panorama completo de la Barcelona de la época: el retrato de la alta burguesía, la implacable dureza de los directivos de las empresas, la explotación de la clase obrera y, en definitiva, la desintegración social. Todo ello se complementa con la descripción de los fondos más bajos de la ciudad, un ambiente desolador que contrasta con los lujosos salones burgueses.
Estructura de la obra
La novela se divide en dos partes de cinco y diez capítulos respectivamente; a su vez, los capítulos se componen de varias secuencias. Manera utiliza recursos de la novela tradicional junto con recursos propios y actuales. El relato de la obra está protagonizado por Javier Miranda, quien surge durante un juicio, y sus recuerdos producen sorpresa y desconcierto en el lector.
En la obra se pueden diferenciar tres bloques de capítulos:
- Capítulos I-IV (primera parte): presentan la máxima complejidad, con fragmentos de declaraciones judiciales, textos periodísticos, recuerdos del protagonista y los caprichosos mecanismos de la memoria. Predominan el desorden cronológico, la técnica cinematográfica y los cambios de punto de vista.
- Capítulos V-VI (segunda parte): de menor complejidad, siguen varias líneas narrativas alternando el desorden cronológico.
- Capítulos VII-X (segunda parte): se desarrollan con sencillez total y siguen la trama argumental según las técnicas tradicionales.
En resumen, la estructura de esta novela supone la combinación de la narrativa moderna con la narrativa tradicional.
Técnica y estilo
En cuanto a técnica y estilo, la obra aparece narrada en primera, tercera y en otras personas, y omnisciente, como un narrador omnisciente que cuenta el caso desde fuera. Los materiales documentales introducen puntos de vista externos: el de Soto, el del comisario, etc. Desde entonces, estos aparecen múltiples enfoques y se puede hablar de su perspectivismo.
El retrato no se prodiga en la obra; se recrea en las descripciones y pinturas de ambientes como el cabaret, la casa de la Alegría, el balneario, etc. El diálogo abunda en la novela y constituye casi secuencias enteras de conversaciones.
Intertextualidad y estilos
La novela estudia sitios de la verdad, ya sea arte o imitación, con pastiche intencionado de diversas maneras o estilos: novela policiaca, folletinesca, novela con aventuras, fondos bajos de escenas, y, en definitiva, sentimental. En anécdota, los datos son muchos y el pastiche no produce un choque con el libro, sino que incluye un profundo sentido humano.
Por otro lado, no puede hablarse de un estilo propio del autor en cuanto a lo común, pues existen diversos materiales y estilos que se integran en la novela e imitan a otros. Se utilizan múltiples géneros, lo que da lugar a una gran variedad de registros: periodístico, administrativo, jurídico, coloquial, vulgar, etc. Todo ello, según el criterio de sentido del humor, y algunos fragmentos de gran variedad con un profundo lirismo.
Conclusión
Con su autor se demuestra conocimiento del idioma. En conclusión, la novela de Mendoza tiene un sentido existencial, con una visión desoladora y también de gran significado social. Ofrece un retrato completo y preciso de las distintas fuerzas que se enfrentan en un momento histórico y, por último, en cuanto a significación artística, satisface al lector inteligente, con gran sensibilidad y una construcción de honda humanidad.