La Guerra Civil Española: Causas, Batallas y Consecuencias
La Guerra Civil Española
La Guerra Civil Española fue un conflicto que dur/ó tres años y dejó unos 600 000 muertos y exiliados, además de un país destruido y devastado.
Antecedentes y golpe militar
La situación política y social era muy tensa, con violencia popular, un progresivo golpismo, el incremento de las milicias y numerosos enfrentamientos con cerca de 200 muertos. El 17 de julio de 1936, el ejército de Melilla se sublevó, y el golpe militar se extendió con rapidez. El plan militar para levantarse contra la República, preparado por Mola, Sanjurjo y el apoyo de Francia y Marruecos, se convirtió en el germen de un odio cada vez mayor.
La República y sus dificultades
Las organizaciones obreras se armaron para defender la República en Barcelona, Cataluña y Madrid, donde los sindicatos frenaron el golpe del 19 de julio. Sin embargo, la República tuvo dificultades para sostenerse: el gobierno perdió poder frente a las organizaciones obreras y la lucha entre revolución y contrarrevolución se intensificó. Desde 1937, Juan Negrín, con el apoyo de los comunistas, lideró el gobierno republicano.
La zona rebelde y sus apoyos
Los sublevados, bajo la jefatura suprema de Francisco Franco, controlaron amplias zonas rurales de Canarias, Baleares, Castilla la Vieja, Galicia, Navarra, Aragón y parte de Andalucía. Recibieron ayuda de Hitler, con 100 aviones y la Legión Cóndor, y de Mussolini, con unos 80 000 soldados. La República, por su parte, recibió armas y aviones de la Unión Soviética de Stalin, así como el apoyo de las Brigadas Internacionales, formadas por unos 60 000 milicianos y comunistas de 60 países.
Terror y represión
La guerra estuvo marcada por el terror: fusilamientos, el asesinato de Federico García Lorca, las matanzas de Paracuellos de Jarama y Badajoz, y los paseos. Los tribunales militares condenaron a muerte a numerosos republicanos, mientras la Iglesia denunciaba la muerte de unos 7 000 religiosos asesinados y la quema de iglesias. Fue una guerra total con un terrorismo sistemático sobre la población civil.
Evolución militar
Franco contaba con una ventaja: un ejército disciplinado, los mejores mandos y más armamento. La República llegó tarde a organizar su ejército y tenía menos armas. Los nacionales avanzaron desde una posición central, trasladando tropas a los frentes más necesarios.
- Batalla de Madrid (1936-1937): fue la más violenta, con combates en la Casa de Campo y la Ciudad Universitaria. El ataque frontal fracasó y los nacionales optaron por maniobras envolventes en Jarama y Guadalajara, que también resultaron un fracaso.
- Campaña del norte (abril-noviembre de 1937): los nacionales concentraron su poder militar, con bombardeos como el de Guernica realizado por la Legión Cóndor.
- Frente mediterráneo (1937-1938): Teruel, el avance hacia el Mediterráneo, Castellón y Valencia no tuvieron éxito.
- Batalla del Ebro (julio-noviembre de 1938): fue la batalla más dura y decisiva de la guerra. Tras quince días de avance republicano, los nacionales recuperaron la ofensiva, lo que supuso el fin de la resistencia republicana.
Final de la guerra
La caída de Cataluña y de Madrid (diciembre de 1938 a abril de 1939) marcó el desenlace. La República, lastrada por divisiones internas, no pudo resistir los tres años de guerra ni el avance de Franco. Francia y Gran Bretaña aceptaron al gobierno de Franco, y el 1 de abril de 1939 terminó oficialmente la guerra.
Consecuencias
La guerra fue un precedente de la Segunda Guerra Mundial y dejó un enorme sufrimiento y destrucción, con graves repercusiones sociales, económicas y políticas:
- Exilio: cientos de miles de españoles se exiliaron, muchos hacia Francia, Gran Bretaña y la Unión Soviética, y se vieron obligados a adaptarse a otros países. También hubo niños separados de sus familias.
- Destrucción económica: la economía quedó devastada, con graves daños en las vías de comunicación, viviendas y edificios, y unos 250 000 edificios destruidos.
- Pérdida cultural: el exilio supuso la pérdida de intelectuales y referentes políticos que enriquecieron la cultura occidental, incluido el cine.